Cómo combinar carbohidratos proteínas y grasas para ganar músculo
Cuando quieres aumentar tu masa muscular no basta con comer “más”. Lo que marca la diferencia es cómo combinar carbohidratos proteínas y grasas para ganar músculo sin complicarte la vida. Si aprendes a organizar tus platos de forma simple, podrás entrenar con más energía, recuperarte mejor y ver cambios reales en tu cuerpo.
Qué son los carbohidratos proteínas y grasas
Antes de hablar de proporciones, es importante entender qué hace cada nutriente en tu cuerpo. Así sabrás por qué los tres son necesarios para construir músculo de manera saludable.
Carbohidratos: tu fuente principal de energía
Los carbohidratos son el combustible que tu cuerpo usa para moverse, entrenar y pensar. Se almacenan en los músculos y en el hígado en forma de glucógeno. Cuando entrenas fuerza, este glucógeno se usa como energía. Por eso, si quieres ganar músculo, es útil que una buena parte de tus calorías venga de carbohidratos de calidad.
Ejemplos de carbohidratos útiles:
- Arroz, pasta, papa, yuca y plátano.
- Avena, quinoa y otros cereales integrales.
- Frutas como banano, manzana, mango o uvas.
Proteínas: el material de construcción del músculo
La proteína aporta los aminoácidos, los “ladrillos” con los que tu cuerpo repara y construye fibras musculares después del entrenamiento. Sin suficiente proteína, puedes entrenar fuerte, pero el músculo no tiene con qué crecer.
Fuentes sencillas de proteína:
- Huevos y claras de huevo.
- Pechuga de pollo, pavo, carne magra y pescado.
- Yogur, queso fresco, requesón y leche.
- Lentejas, fríjoles, garbanzos y soja.
- Polvos de proteína de suero o vegetales, si los necesitas.
Grasas saludables: energía densa y hormonas
Las grasas son claves para tu salud y tu rendimiento. Son una fuente de energía muy concentrada y ayudan a producir hormonas relacionadas con la fuerza, la recuperación y el apetito.
Entre las mejores grasas para tu día a día están:
- Aguacate.
- Frutos secos y semillas.
- Aceite de oliva extra virgen.
- Pescado azul como salmón, atún o sardinas.
Si quieres profundizar en el concepto de macronutriente, puedes revisar esta explicación general sobre macronutrientes y luego volver a este artículo para aplicar las ideas al aumento de masa muscular.
Por qué carbohidratos proteínas y grasas son clave para ganar músculo
Mucha gente se centra solo en la proteína. Sin embargo, para que el cuerpo use esa proteína de forma eficiente necesitas también carbohidratos y grasas. Cuando las tres piezas están en su lugar:
- Tienes energía para entrenar con intensidad.
- Recuperas mejor entre sesiones de fuerza.
- Mantienes hormonas relacionadas con el crecimiento muscular en buenos niveles.
- Controlas mejor el hambre y los antojos.
En resumen, aprender cómo combinar carbohidratos proteínas y grasas es la base para que tu plan de alimentación para ganar músculo sea sostenible.
Proporciones básicas de carbohidratos proteínas y grasas para ganar músculo
No existe una única fórmula perfecta para todos. Aun así, hay rangos sencillos que funcionan bien como punto de partida. Desde ahí puedes ajustar según tu sensación de energía y tu progreso.
Cuánta proteína necesitas al día
Para la mayoría de personas que buscan ganar músculo, un rango de 1,6 a 2,2 gramos de proteína por kilo de peso corporal al día es suficiente. Por ejemplo, si pesas 70 kilos, podrías apuntar a unos 120–150 g de proteína al día, repartidos en varias comidas.
Cuánta grasa incluir
Una buena referencia es consumir alrededor de 0,8 a 1 gramo de grasa por kilo de peso. Si pesas 70 kilos, esto sería entre 55 y 70 g de grasa al día. Con esa cantidad ayudas a tu salud hormonal y sumas calorías sin inflar demasiado el volumen de comida.
El resto de calorías desde carbohidratos
Una vez que has calculado proteína y grasa, el resto de tus calorías puede venir de carbohidratos. Esto suele dejar a muchas personas en rangos del 45 al 55 % de las calorías diarias desde carbohidratos, lo cual es útil si entrenas fuerza varias veces por semana.
Cómo combinar carbohidratos proteínas y grasas en cada comida
Ya conoces los rangos diarios. El siguiente paso es bajar esa teoría al plato de cada día. Una forma práctica de hacerlo es usar una “plantilla” de plato para tus comidas principales.
Plantilla simple de plato completo
Para la mayoría de tus almuerzos y cenas, puedes usar esta estructura básica:
- Un tercio del plato con proteína: pollo, pescado, carne magra, huevos o legumbres.
- Un tercio del plato con carbohidratos: arroz, pasta, papa, yuca, quinoa o tortillas.
- Un tercio del plato con verduras: crudas o cocidas, de varios colores.
- Grasas saludables: 1 cucharada de aceite de oliva, un puñado pequeño de frutos secos o algo de aguacate.
De esta forma, sin contar cada gramo, ya estás aplicando en la práctica cómo combinar carbohidratos proteínas y grasas para ganar músculo de manera equilibrada.
Antes de entrenar: energía sin pesadez
Entre 1 y 3 horas antes de entrenar, una comida con:
- Proteína moderada (por ejemplo, pechuga de pollo o yogur).
- Carbohidratos de fácil digestión (arroz, pasta, pan, fruta).
- Pocas grasas y poca fibra para no sentirte pesado.
Un ejemplo sencillo sería: arroz con pollo y un poco de verduras, o un sándwich de pavo con fruta.
Después de entrenar: recuperar y construir
Después de la sesión de fuerza, tu prioridad es darle a tu cuerpo lo que necesita para reparar el músculo. Aquí una buena idea es:
- Una porción de proteína completa (huevos, carne, pescado o batido).
- Carbohidratos para reponer glucógeno (papa, pasta, arroz o avena).
- Algo de grasa saludable, pero sin exceso.
Un ejemplo: tortilla de huevos con papa y algo de aguacate, o un batido de leche con proteína y avena más una fruta.
El resto del día: mantener un patrón estable
En las otras comidas, intenta repetir el patrón de plato completo: una fuente de proteína, otra de carbohidratos, verduras y una porción pequeña de grasa saludable. Así mantienes estable tu energía, tu apetito y tus objetivos de músculo.
Ejemplos de comidas con carbohidratos proteínas y grasas para ganar músculo
Para hacer todo esto más claro, aquí tienes ejemplos de combinaciones prácticas que puedes adaptar a tus gustos y a tus horarios.
Desayunos
- Avena cocida en leche con banano, mantequilla de maní y dos huevos revueltos.
- Pan integral con queso fresco, pechuga de pavo, tomate y una fruta.
- Batido de leche, proteína en polvo, avena y fresas, acompañado de un puñado pequeño de frutos secos.
Almuerzos
- Arroz, pechuga de pollo a la plancha, ensalada con aceite de oliva y una fruta de postre.
- Pasta con carne molida magra, salsa de tomate casera y verduras salteadas.
- Quinoa con atún, aguacate, maíz y una mezcla de vegetales de colores.
Cenas
- Papa asada, filete de pescado, ensalada verde con semillas de girasol.
- Tortilla de huevo con verduras, rebanadas de pan integral y una pieza de fruta.
- Arepas o tortillas con fríjoles, queso fresco, pollo desmechado y ensalada.
Snacks y meriendas
- Yogur natural con fruta y frutos secos.
- Sándwich pequeño de pan integral con queso y pavo.
- Batido de leche o bebida vegetal con proteína y avena.
Errores comunes al usar carbohidratos proteínas y grasas
Aunque la teoría es simple, es fácil caer en ciertos errores que frenan tu progreso. Algunos de los más frecuentes son:
- Comer muy poca proteína: si tus platos tienen principalmente arroz, pasta o pan y casi nada de proteína, será difícil ganar músculo.
- Tener miedo a los carbohidratos: reducirlos demasiado deja tus entrenamientos sin energía.
- Abusar de las grasas “saludables”: aunque son buenas, en exceso suben mucho las calorías sin que lo notes.
- No tener horarios estables: saltarte comidas o pasar muchas horas sin comer complica llegar a tu objetivo calórico diario.
Cómo ajustar cantidades de carbohidratos proteínas y grasas según tu progreso
Las proporciones que hemos visto son un punto de inicio. Cada cuerpo responde de forma distinta. Por eso es útil seguir estos pasos sencillos:
- Pésate una vez por semana, en ayunas y en condiciones similares.
- Si después de dos o tres semanas tu peso no sube nada, aumenta un poco tus carbohidratos (por ejemplo, media taza más de arroz o avena al día).
- Si subes muy rápido y notas más grasa que músculo, reduce un poco las porciones de carbohidratos o de grasa.
- Mantén la proteína estable en el rango recomendado y juega sobre todo con carbohidratos y grasas.
Consejos para mantener este equilibrio a largo plazo
Lo que realmente funciona no es la dieta perfecta, sino la que puedes seguir durante meses. Para lograrlo, puedes aplicar estas ideas:
- Planificar y cocinar por adelantado: deja listas porciones de arroz, papa o pasta, y proteínas ya cocidas. Así es más fácil armar platos completos cada día.
- Tener snacks proteicos a mano: yogur, queso fresco, huevos cocidos o batidos te ayudan a cubrir tu proteína diaria.
- No satanizar ningún alimento: puedes incluir comidas más “libres” si la mayor parte de la semana sigues el patrón de plato completo.
- Combinar la alimentación con un buen entrenamiento de fuerza: sin entrenamiento, el exceso de calorías se acumula como grasa.

Conclusión: domina carbohidratos proteínas y grasas para ganar músculo
Saber cómo combinar carbohidratos proteínas y grasas para ganar músculo no tiene que ser complicado. Si en cada comida incluyes una buena fuente de proteína, una porción de carbohidratos, grasas saludables y verduras, ya estarás mucho más cerca de tu objetivo. Después, solo tendrás que ajustar las cantidades según tu peso, tu apetito y tu progreso en el gimnasio.
Recuerda que el músculo se construye con tres pilares: entrenamiento de fuerza, descanso y una alimentación bien organizada. Si cuidas estos puntos con paciencia, tus resultados llegarán.
Para seguir aprendiendo sobre nutrición y entrenamiento, puedes complementar este artículo con otras guías de tu sitio, como
cuántas calorías necesitas para ganar masa muscular según tu peso,
cenas altas en proteína con ideas fáciles y
hidratación y electrolitos para rendir mejor en tus entrenos. Así tendrás una base sólida para seguir avanzando en tu cambio físico.








